HE RECIBIDO AMENAZAS POR PARTE DEL PROPIETARIO DE LA VIVIENDA QUE TENGO ARRENDADA. SU INTENCIÓN NO ES OTRA QUE HACERME MARCHAR PUESTO QUE PAGO UNA RENTA BAJA POR TRATARSE DE UN CONTRATO DE ALQUILER ANTIGUO ¿PUEDO GRABAR LAS CONVERSACIONES A FIN DE APORTARLAS EN UN POSIBLE PROCEDIMIENTO JUDICIAL?

ACABO DE DESHAUCIAR A UN INQUILINO QUE ADEMÁS DE ALARGAR EL PROCESO JUDICIAL PIDIENDO UN ABOGADO DE OFICIO Y NO PAGARME, ME HA DESTROZADO EL PISO. AHORA NO PUEDO ALQUILARLO Y ME GUSTARÍA VENDERLO. ¿ES BUEN MOMENTO PARA VENDER?
noviembre 10, 2015
HE RECIBIDO CITACIÓN PARA JUICIO DE FALTAS POR UNA DISPUTA QUE TUVE CON UN VECINO DE MI ESCALERA. ME ACUSA DE INSULTOS, AMENAZAS Y LESIONES. HE SOLICITADO UN ABOGADO DE OFICIO Y ME LO HAN DENEGADO. ¿ PUEDO ACUDIR SIN UN ABOGADO QUE ME DEFIENDA?
noviembre 10, 2015
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HE RECIBIDO AMENAZAS POR PARTE DEL PROPIETARIO DE LA VIVIENDA QUE TENGO ARRENDADA. SU INTENCIÓN NO ES OTRA QUE HACERME MARCHAR PUESTO QUE PAGO UNA RENTA BAJA POR TRATARSE DE UN CONTRATO DE ALQUILER ANTIGUO ¿PUEDO GRABAR LAS CONVERSACIONES A FIN DE APORTARLAS EN UN POSIBLE PROCEDIMIENTO JUDICIAL?

Las conversaciones grabadas entre personas, para poder ser utilizadas de forma no fraudulenta en un proceso judicial, deben de ser realizadas con una serie de matices imprescindibles para que ello constituya una auténtica prueba judicial.

En primer lugar uno no puede grabar conversaciones ajenas en las que no haya tomado parte. Es decir, no es legal proceder a esconder un elemento de escucha en un florero, por ejemplo (por cierto elemento de decoración muy socorrido y empleado tanto en la ficción hollywoodiense como en la misma vida real), y que el que procede a realizar o encargar la grabación no solo no participe en ella sino que ni tan siquiera sea parte interesada.

Por lo tanto el primer requisito a tener en cuenta debe de ser el que uno sea partícipe en la mencionada conversación. Lo recomendable es comprar una grabadora digital normal y corriente, aunque las hay muy sofisticadas y de tamaño ínfimo, que viene a costar no más de veinte euros. Y digo digital por el hecho de que al presentarla como prueba en un procedimiento judicial deberás acompañarla de tantas copias como partes hayan en el proceso (incluyendo una para el Juzgado y otra para Fiscalía) y por lo tanto te será mucho más fácil poderlas volcar desde la grabadora a un soporte de audio en cualquier sencillo equipo informático.

Las grabaciones no pueden ser, bajo ningún concepto, manipuladas. Por lo tanto para que no sean susceptibles de haber sido manipuladas interesadamente, no pueden presentar cortes o que falte el principio o el final de la conversación. Podría llegar a entenderse que, precisamente, uno ha eliminado de la conversación aquella parte que no le interesaba que saliese a la luz por perjudicarle a él directamente. Es importante recordar que estás grabando, ello quiere decir que también se graba lo que uno dice. Se debe de tratar de evitar contestar uno mismo a sus preguntas, puesto que las respuestas del interrogado no deben de contener duda alguna.

Hay que buscar un sitio idóneo para realizar las escuchas y alejarse de las fuentes de sonido que envuelvan el ambiente. Obvio, no proceder a grabar teniendo un altavoz de música o el aparato de televisión justo detrás.

La grabadora puede llevarse dentro de un bolso o en el bolsillo de una americana puesto que las grabadoras ya están preparadas para ello, ahora bien no colocarlas debajo de tres capas de abrigo.

Otro elemento de vital importancia es tratar de fechar la conversación. Serviría un simple: “este año cumpliré los 40” para poder fijar la datación. De lo contrario, la parte contraria podría alegar que si, que la conversación es suya, pero que se produjo hace 15 años, con la consiguiente prescripción de la causa. Es inútil tratar de negar que la voz grabada es la tuya puesto que en este caso el contrario podrá solicitar una prueba pericial en la que sin duda los peritos expertos determinarán de forma inequívoca si la voz pertenece o no a la persona en concreto.

Dicho esto, la mejor recomendación que podría darte es que lo dejes en manos de un profesional. Esto es, un detective privado colegiado. Es cierto que habría un coste añadido a los gastos generales pero en estos momentos económicos todos nos avenimos a rebajar nuestras pretensiones pecuniarias. Te será fácil llegar a un trato razonable y te asegurarás un resultado óptimo y seguro.

A pesar de las últimas controversias suscitadas a raíz del espionaje de determinadas agencias de detectives, en nuestro país, la gran mayoría de ellos desarrollan una gran labor consistente en asegurar que la verdad y la justicia prevalezcan sobre los abusos de algunos sujetos.

Por último informarte de que la conducta empleada por tu casero se encuadra dentro de un supuesto ilícito penal conocido popularmente como bullying y que nuestro Código Penal recoge y castiga con penas de prisión. No lo permitas y denúncialo.

 

 

Carlos Pérez Bernalte

Abogado Director

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