HE PERDIDO EL MÓVIL, ALGUNOS AMIGOS ME HAN ACONSEJADO DENUNCIAR LA PÉRDIDA COMO UN ROBO EN LA COMISARÍA DE POLICIA Y ASÍ, CON LA DENUNCIA FORMALIZADA, PODER RECLAMAR A LA COMPAÑÍA ASEGURADORA EL IMPORTE DE SU VALOR.

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HE PERDIDO EL MÓVIL, ALGUNOS AMIGOS ME HAN ACONSEJADO DENUNCIAR LA PÉRDIDA COMO UN ROBO EN LA COMISARÍA DE POLICIA Y ASÍ, CON LA DENUNCIA FORMALIZADA, PODER RECLAMAR A LA COMPAÑÍA ASEGURADORA EL IMPORTE DE SU VALOR.

Lo primero que debo indicarte es que este es el peor consejo que te pueden dar y, sobretodo, la peor de las posibles acciones que puedes hacer ante una pérdida de teléfono móvil. Aún en el caso de que creyéramos que nos falta el móvil pero dudamos de que lo hayamos perdido, es decir, que creamos que nos lo han robado “al despiste”, nunca debemos simular un robo del que no estamos seguros ante la Policía. Ha de quedar muy claro que acudir a una comisaría a formalizar una denuncia por un robo de móvil inexistente es un delito, y de hecho así suelen advertirlo constantemente nuestros agentes encargados de las tramitaciones de las denuncias. Y si, por el contrario, pensamos que nos lo han robado pero no estamos seguros debemos poner en conocimiento de los agentes esta circunstancia para evitarles investigaciones innecesarias. Y en este mismo sentido no podemos olvidar que uno de los motivos más frecuentes que motivan a ciertas personas a denunciar un falso robo de teléfono móvil o aconsejar a otras personas que procedan de tal forma es para conseguir un documento de denuncia que les permita posteriormente reclamar a la compañía de seguros el importe del teléfono, y así poder obtener o bien el dinero para la adquisición del último modelo o bien simplemente para obtener una cantidad dineraria.

Pero este desafortunado consejo parece haber sido seguido por muchas otras personas, pues en nuestro País se ha constatado en los últimos años un muy considerable aumento de simulaciones de delito (llegando a crecer hasta un 16%) y, por ejemplo, se ha llegado a detener en el año 2.012 a 3.081 personas que denunciaron hechos inexistentes o alteraron la verdad de lo sucedido, situación que perjudica a nuestro sistema de seguridad pues obliga a los agentes policiales a dedicar personal para investigar un hecho delictivo grave, como es un robo que normalmente se describe con violencia (para darle más realidad a la denuncia), o buscar a unos delincuentes que no existen. Los agentes investigan todas las denuncias que se realizan para actuar en consecuencia contra los presuntos autores, pero si se demuestra la falsedad de lo manifestado la supuesta víctima acaba convirtiéndose en autora de una infracción penal.

Bien seguro que estas personas que finalmente se deciden a realizar estos delitos también actúan con manifiesto desconocimiento de cuáles son las consecuencias de las denuncias falsas para quien la presenta, ya que una vez descubierta la falsedad, estas personas son detenidas y tras prestar declaración, son puestas en libertad con cargos para, posteriormente, ser juzgadas acusadas de simulación de delito y estafa, delitos éstos penados con multas que van desde los seis a los doce meses para el primero,y multas de 1-2 meses hasta prisión de 6 meses a dos años por el segundo. Pero además de la condena habrá que tener en cuenta los antecedentes penales.

Pero, ¿Por qué van en aumento este tipo de situaciones? Porque muchos de estos, según la Policía, casi siempre actúan “mal aconsejados y bajo la creencia del ‘no pasa nada”, y no piensan que sus casos lleguen a investigarse ni conocen cuáles son las consecuencias. Y eso a pesar de que en la oficina de denuncias se les advierte de la “obligación legal que se tiene de decir la verdad” y “de la posible responsabilidad penal en la que se puede incurrir en caso de acusar o imputar falsamente a una persona una infracción penal, simular ser responsable o víctima de una infracción penal o faltar a la verdad en su testimonio”.

Por lo tanto, debes tener en cuenta que en nuestro País estas situaciones se están produciendo con mucha frecuencia pero los agentes de la autoridad cada vez están más concienciados de que deben poner freno a estas acciones que además de ser hechos totalmente penados perjudican la atención de dichos agentes en las investigaciones de otros delitos que sí han sucedido y que han podido perjudicar a otras personas.

 

Carlos Pérez Bernalte.

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