EL JUZGADO ME HA COMUNICADO QUE UN CLIENTE, QUE ME DEBÍA DINERO, HA PRESENTADO SUSPENSIÓN DE PAGOS. MI PREGUNTA ES ¿ VALE LA PENA RECLAMAR LA DEUDA?

Recientemente ha fallecido mi madre dejando como heredera a mi hermana, me encuentro, por lo tanto, que debo reclamar a la misma mi derecho de legítima, pero resulta que el único bien, la vivienda donde residía, le fue formalmente vendida a la heredera, aunque sé que tal compraventa fue realmente una donación. Además, al reclamarle la legítima se ha opuesto argumentando que no hay bienes y que no ha aceptado la herencia. ¿Qué debo hacer?
noviembre 10, 2015
Estoy pensando en iniciar los tramites para el divorcio, pero tengo miedo de cómo va a ser mi situación económica después de todo, puesto que he dedicado los 12 años del matrimonio al cuidado de la casa y al de mis 2 hijas, que todavía son menores de edad. La situación con mi marido es insostenible, pero si me divorcio, tendré que encontrar yo sola un trabajando fuera del hogar, con las dificultades que se plantean hoy en día. Le podría exigir algún tipo de compensación a mi marido por haber cuidado estos años de la casa e hijos que tenemos en común? En caso de que fuera posible, qué cantidad tengo derecho a recibir para poder mantener mi nivel de vida y a la vez tener tiempo de encontrar trabajo?
noviembre 10, 2015
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EL JUZGADO ME HA COMUNICADO QUE UN CLIENTE, QUE ME DEBÍA DINERO, HA PRESENTADO SUSPENSIÓN DE PAGOS. MI PREGUNTA ES ¿ VALE LA PENA RECLAMAR LA DEUDA?

En primer lugar destacarte que lo que se conocía como suspensión de pagos hoy ya no existe. Antes de la reforma se daban dos supuestos, el primero era la suspensión de pagos en el cual se entraba en un proceso en el que activo de la sociedad deudora era superior al pasivo pero el problema radicaba en que no disponía de liquidez. Por lo tanto se habría un periodo de tiempo en que los deudores permitían la suspensión de las deudas con la intención de que la sociedad deudora se capitalizase y pudiera hacer frente, con el tiempo y la venta de activos, de las deudas a sus acreedores.

El segundo supuesto era la quiebra. En este caso las deudas superaban el activo pero se procedía a la liquidación de los bienes de la empresa de forma ordenada. Primero se pagaban los llamados créditos preferentes ( deudas con la Seguridad Social, salarios de los trabajadores…) y por último se repartía el sobrante entre los restantes acreedores de forma proporcional a su crédito.

Actualmente, tras la reforma….., se ha procedido a denominar de forma única como procedimiento de concurso de acreedores. La dinámica viene a ser similar a los anteriores procedimientos pero vistos de forma unitaria.

Pues bien, vale la pena que te “ apuntes” en la lista de acreedores puesto que si no lo haces ahora ya nunca se tendrá en cuenta tu crédito a la hora de repartir los posibles sobrantes que queden. Esto se realiza por medio de envio de la documentación que acredita tu deuda ( facturas, pagarés impagados devueltos y protestados, etc…) al mismo administrador ( o és liquidador) que te remitió el expediente pidiendo que te manifestaras. Siempre puedes ponerte en contacto con él y preguntarle todas aquellas dudas que esta situación te genere.

En realidad, esto no te conllevará ningún coste aunque si el importe es grande, nunca estará de más que te lo supervise un abogado.

No hay que dudar de que el procedimiento se realizará con total diligencia pues todo él es seguido por un Juzgado y además, los liquidadores responden por su actuación.

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